Salud Vascular

Todo sobre el edema asociado al calor

3 Junio 2024

La hinchazón, también conocida como edema, es un síntoma común de la insuficiencia venosa crónica causada por la mala circulación. Al entrar en los meses de verano, es posible que note que el calor empeora gravemente las pantorrillas, los tobillos y los pies ya hinchados, lo que le hace preguntarse... ¿por qué la hinchazón se ve afectada por el calor?¿Qué relación tienen las venas con la hinchazón de las piernas? A continuación, le explicaremos cinco razones por las que la hinchazón de las piernas puede agravarse con el calor.

Entendiendo el edema

El edema es causado por la retención de líquidos en el organismo. Cuando el líquido queda atrapado en los tejidos corporales, puede dilatar visiblemente la zona afectada, haciendo que la piel parezca y se sienta tirante (como si se presionara un globo de agua). El edema se produce con mayor frecuencia en las piernas y los pies, ya que la insuficiencia venosa crónica es uno de los principales culpables de este síntoma. Las venas de las piernas y los pies tienen una dura tarea dentro del sistema circulatorio: devolver la sangre al corazón contra el peso de la gravedad. Por eso, las venas de las piernas suelen ser las primeras en debilitarse. Cuando las válvulas de las venas no funcionan correctamente, la sangre se acumula y fluye hacia atrás, aumentando la presión venosa, lo que puede provocar hinchazón.

La hinchazón de las piernas es una afección incómoda que alerta de la posible presencia de insuficiencia venosa crónica, comúnmente conocida como enfermedad venosa (o del as venas) y abreviada como IVC. En el caso de las personas que ya sufren hinchazón debido a la mala circulación, una de las principales preocupaciones que vemos en nuestras clínicas es la hinchazón que empeora notablemente a medida que aumentan las temperaturas. Cuando añadimos el calor a la ecuación, el edema puede resultar extremadamente incómodo... pero ¿por qué afecta el calor a las venas?

¿Por qué se llama edema por calor?

El edema por calor, también conocido como "edema relacionado con el calor" o "hinchazón inducida por el calor", se refiere a la acumulación de exceso de líquido en los tejidos del cuerpo que se produce como respuesta a las altas temperaturas. El edema por calor es un fenómeno frecuente cuando hace calor y puede afectar a varias partes del cuerpo, sobre todo a piernas, tobillos, dedos y pies.

Cuando el cuerpo se expone al calor, entran en juego varios mecanismos fisiológicos que pueden contribuir a la hinchazón corporal.

Vasodilatación inducida por el calor: Cuando hace calor, sus vasos sanguíneos pueden dilatarse o expandirse, aumentando el flujo sanguíneo a la superficie de la piel y ayudando a enfriar el cuerpo. Esta dilatación de los vasos puede provocar un aumento de la permeabilidad de las paredes de los vasos sanguíneos, lo que permite que el líquido se filtre a los tejidos circundantes y provoque una hinchazón notable.

Retención de líquidos: Las altas temperaturas pueden hacer que su cuerpo retenga sodio como una táctica de supervivencia, lo que puede provocar retención de líquidos. No hay forma de decirle a su cuerpo que en realidad no está perdido en un desierto, así que se comportará como si así fuera, por precaución. El exceso de líquido causado por el sodio puede acumularse en las piernas y otras partes del cuerpo, provocando hinchazón.

Falta de movimiento: ¿Alguna vez ha tenido un día en el que simplemente hacía demasiado calor para hacer otra cosa que no fuera pensar? Cuando hace calor, las personas tienden más al sedentarismo o a evitar la actividad física para mantenerse frescas. El calor también puede causar fatiga, que inspira más descanso que actividad física. Pasar mucho tiempo sentado o de pie sin moverse con regularidad es uno de los factores de riesgo que contribuyen a la mala circulación, porque los músculos de las pantorrillas no se contraen con regularidad alrededor de las venas, lo que ayuda a bombear la sangre hacia arriba en contra de la gravedad y hacia el corazón (como cuando se camina). En presencia de venas débiles, esta falta de contracción puede provocar la acumulación de líquido en las piernas y causar hinchazón.

Deshidratación: Cuando hace calor, el cuerpo produce sudor para enfriar su temperatura. Si no se rehidrata adecuadamente mientras suda, puede producirse deshidratación y su cuerpo puede intentar retener líquido en los tejidos corporales como respuesta, lo que puede contribuir a la hinchazón.

Insuficiencia venosa crónica: El calor puede exacerbar los problemas venosos existentes, como la insuficiencia venosa crónica en las piernas. Estas venas ya están comprometidas en términos de flujo sanguíneo adecuado, y el calor puede causar un aumento en la fuga de líquido a través de las paredes de la vena y hacia el tejido corporal, lo que crea más hinchazón (¡se puede ver a dónde va todo esto!).

¿Qué hacer ante el edema?

Recuerde que, aunque un edema leve puede ser una reacción normal al calor, un edema grave o persistente podría indicar un problema de salud de fondo, como una insuficiencia venosa crónica. Siempre es una buena idea consultar a un profesional de la salud si le preocupan sus síntomas, o si nota síntomas que no desaparecen con el tiempo o con la mejora del estilo de vida (como una mejor hidratación y actividad o ejercicio regulares).

Aunque el edema por calor suele ser una afección temporal y benigna, puede resultar bastante incómoda (sobre todo porque el calor ya es bastante sofocante de por sí). Es importante diferenciar entre la hinchazón leve causada por el calor y las afecciones médicas más graves que también pueden causar hinchazón, como la trombosis venosa profunda (TVP) o las enfermedades venosas.

Para tratar el edema por calor, nuestros especialistas en venas recomiendan mantenerse hidratado, evitar permanecer sentado o de pie durante periodos prolongados (si hace demasiado calor para moverse, elevar las piernas mientras está en reposo) y mantener las piernas en alto siempre que sea posible para ayudar a reducir la hinchazón. Si la hinchazón es grave, dolorosa o persistente, y se acompaña de otros síntomas preocupantes como dolor, picazón en las piernas o piernas inquietas, o si la hinchazón es asimétrica (aparece en una pierna y no en la otra), busque atención médica para una evaluación más exhaustiva.

Cómo distinguir el edema por calor de la hinchazón por IVC

El Dr. Mason Mandy, M.D., DABVLM, uno de los cirujanos certificados y especialistas en venas de Metro Vein Centers, tiene algunos consejos sobre cómo diferenciar entre el edema por calor y el edema causado por la enfermedad de las venas.

"El edema y la hinchazón son la misma cosa: “Edema” es el término médico e “hinchazón” es más coloquial. El edema por calor es básicamente una hinchazón leve y temporal, y es de naturaleza más general. Le puede ocurrir a cualquiera. Produce una ligera hinchazón y puede afectar a manos y pies," explica el Dr. Mandy. "El edema por insuficiencia venosa es la hinchazón de la parte inferior de las piernas y los tobillos, independientemente de la temperatura, y depende en gran medida de la gravedad. Elevar las piernas alivia el edema si está causado por mala circulación y enfermedades venosas. Dicho esto, el calor puede empeorar el edema por insuficiencia venosa. Vemos muchos más edemas en esta época del año que en los meses más fríos."

Si experimenta hinchazón en las piernas de forma regular y nota que empeora con temperaturas más cálidas, intente elevar las piernas mientras ve televisión o mientras duerme. Si la hinchazón disminuye debido a estos ajustes, puede ser el momento de llamar a un médico especialista en venas cerca de usted para programar una evaluación.

Cómo aliviar el edema por calor

Las medidas proactivas pueden ayudarle a controlar la retención de líquidos, mejorar la circulación y reducir el edema por calor:

Manténgase hidratado: Una hidratación adecuada es esencial para mantener un equilibrio saludable de líquidos en el organismo. Beba mucha agua a lo largo del día para evitar la retención de líquidos. Una buena hidratación también puede ayudar a mantener un buen volumen sanguíneo, lo que resulta útil contra el sobrecalentamiento.

Evite el calor excesivo: Si el calor agrava la hinchazón y las molestias, reduzca al mínimo la exposición al calor extremo siempre que sea posible. Permanezca en el interior durante las horas más calurosas del día y busque ambientes con aire acondicionado. Las compresas de agua fría también pueden brindarle cierto alivio a usted (y a sus piernas).

Eleve las piernas: Como dice el Dr. Mandy, elevar las piernas puede ser clave para reducir la hinchazón, sobre todo cuando es causada por una enfermedad venosa y se ve exacerbada por el calor. Elevar las piernas favorece una mejor circulación sanguínea al ayudar a las venas a trabajar con la gravedad en lugar de contra ella (como cuando se está de pie) para evitar la acumulación de líquido en las piernas. Lo ideal es elevar las piernas por encima del nivel del corazón para conseguir la máxima eficacia.

Muévase regularmente: Evite permanecer mucho tiempo sentado o de pie en la misma posición. Si tiene que permanecer sentado mucho tiempo, haga pausas para caminar y estirar las piernas. El movimiento regular ayuda a mantener un flujo sanguíneo saludable. Los músculos de la pantorrilla, especialmente, desempeñan un papel fundamental en el fomento del flujo sanguíneo; una simple elevación de las pantorrillas de vez en cuando puede tener efectos positivos.

Compresas frías: Aplicar compresas frías en las zonas inflamadas puede ayudar a contraer los vasos sanguíneos y reducir la hinchazón causada por la inflamación. Utilice un paño húmedo y frío o una compresa fría, pero evite aplicar hielo directamente sobre la piel, ya que puede causar irritación y molestias.

Prendas de compresión: Las medias o calcetines de compresión graduada pueden ayudar a mejorar la circulación al ejercer una presión suave que estimula el flujo sanguíneo desde las piernas hacia el corazón. Para obtener los mejores resultados, se recomienda buscar prendas con una graduación de 20-30 mmHgs, en un estilo de media por encima de la rodilla o hasta el muslo.

Masaje: Un masaje suave puede favorecer el drenaje linfático y mejorar la circulación. Ejerza una ligera presión y aplique un aceite o loción sobre la piel para evitar irritaciones. Entre más suave, mejor. Evite presionar demasiado fuerte en las zonas inflamadas y realice movimientos ascendentes en una sola dirección (hacia la rodilla).

Vigile el consumo de sal: Vigile su ingesta de sodio, ya que un consumo excesivo de sal puede provocar retención de líquidos. Lea las etiquetas de los alimentos y elija opciones bajas en sodio siempre que sea posible si experimenta hinchazón.

Baños o duchas frías: Tomar un baño o una ducha fría puede ayudar a bajar la temperatura corporal y posiblemente reducir la hinchazón. El agua fría también puede tener un efecto calmante en las piernas si le duelen o le molestan debido a la hinchazón.

Nutrición: Incorpore a su dieta alimentos ricos en potasio (como plátanos, espinacas y aguacates), ya que el potasio puede ayudar a equilibrar los líquidos en el organismo. Como hemos mencionado antes, evite en la medida de lo posible los alimentos ricos en sodio y beba mucha agua.

Consulta médica: Si experimenta hinchazón grave, persistente o acompañada de dolor, enrojecimiento u otros síntomas preocupantes, es importante consultar a un profesional de la salud. Para encontrar un alivio significativo y duradero puede ser necesario tomar medidas fuera del alcance de los remedios caseros y el cuidado personal. Un médico certificado y especialista en venas puede descartar cualquier afección médica de fondo que pueda estar causando la hinchazón, como una enfermedad venosa, y proporcionar el tratamiento adecuado para remediar los síntomas.

Recuerde que el edema por calor a menudo es una condición temporal que mejora con el autocuidado y el manejo adecuados. Sin embargo, si no está seguro de sus síntomas, o si éstos empeoran, es aconsejable acudir al médico. Si su hinchazón preexistente se está volviendo frustrante, o si se amplifica cuando las temperaturas suben, le recomendamos que venga a una evaluación de venas en cualquiera de nuestras clínicas de venas de Nueva York, Nueva Jersey, Connecticut, Michigan, Tejas, Arizona, o Pensilvania. La enfermedad venosa y los síntomas asociados, como la hinchazón, pueden mejorarse con opciones de tratamiento venoso mínimamente invasivas aprobadas por la FDA. ¡Nuestros especialistas en venas están aquí para ayudar! ¡Llámenos al 866-353-6303 para programar su evaluación de venas y disfrutar de los veranos!

Información confiable de los médicos especialistas en venas, certificados y acreditados a nivel nacional, de Metro Vein Centers.

Haz el test de la salud de las venas

Obtén una instantánea de tu salud venosa en unos pocos clics

Haz el test

Piernas con las que puede sentirse bien.

Manténgase actualizado con los últimos tratamientos para la salud de las venas, consejos para el bienestar vascular y mucho más.