Si presenta síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS) y además experimenta hinchazón en las piernas, venas varicosas o dolor pélvico, no es una coincidencia. La investigación ha demostrado una fuerte conexión entre el POTS y la insuficiencia venosa crónica (IVC), y tratar los problemas venosos puede ayudar a mejorar los síntomas del POTS.
Estadísticas clave sobre POTS e ICV
- El POTS afecta aproximadamente de 1 a 3 millones de personas en Estados Unidos.
- La mayoría de los pacientes con POTS presentan insuficiencia venosa en las extremidades inferiores.
- El 69% de los pacientes con POTS tiene una compresión significativa de las venas pélvicas (frente al 40% de la población general)
- El 85% de los pacientes con POTS son mujeres, el mismo grupo con más probabilidades de experimentar problemas de salud venosa.
¿Qué es el síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS)?
El POTS es una forma de disautonomía, es decir, un trastorno del sistema nervioso que controla funciones automáticas del cuerpo, como el ritmo del corazón y la presión arterial. Esta condición provoca un aumento anormal de la frecuencia cardíaca al ponerse de pie.
En la mayoría de las personas, el cuerpo se adapta automáticamente a la gravedad al cambiar de posición. En quienes presentan POTS, estas señales automáticas se alteran. Actualmente, se estima que entre 1 y 3 millones de estadounidenses viven con POTS, una cifra que ha aumentado notablemente en los últimos años.
Síntomas comunes del POTS
- Mareos intensos o desmayos al ponerse de pie
- Palpitaciones cardíacas rápidas (taquicardia)
- Dificultad para concentrarse ("niebla mental") y fatiga
- Intolerancia al ejercicio
- Piel morada o moteada (coloración irregular de la piel) en las piernas al estar de pie
Subtipos de POTS
Aunque el POST puede manifestarse de diferentes maneras, generalmente se clasifica en tres subtipos. El tipo hipovolémico es el más estrechamente relacionado con la salud venosa:
- POTS hipovolémico: se caracteriza por un volumen sanguíneo bajo.
- POTS neuropático: se asocia con daño nervioso que impide que los músculos de las piernas contraigan adecuadamente las venas.
- POTS hiperadrenérgico: está relacionado con niveles elevados de hormonas del estrés, como la adrenalina.

Qué es la insuficiencia venosa crónica (IVC)
La insuficiencia venosa crónica (IVC) ocurre cuando las pequeñas válvulas dentro de las venas de las piernas se debilitan o se dañan, permitiendo que la sangre fluya hacia atrás y se acumule en la parte inferior de las piernas.
La IVC es una condición muy común que afecta a millones de adultos. Se desarrolla cuando la presión elevada en las venas de las piernas provoca el fallo de las válvulas, generando síntomas como:
- Venas varicosas o arañas vasculares visibles
- Hinchazón y calambres en las piernas
- Piernas doloridas y pesadas
- Piernas inquietas
- Cambios y decoloración de la piel
¿Existe una conexión entre el POTS y la IVC?
Sí. La conexión se relaciona con la acumulación de sangre en las venas. Dado que la mayoría de los pacientes con POTS presentan IVC, la sangre que debería regresar al corazón se queda estancada en las piernas, lo que acelera el ritmo cardíaco para compensar la falta de circulación sanguínea.
La conexión entre el POTS y la IVC: lo que indica la ciencia
Los nervios controlan la contracción y dilatación de los vasos sanguíneos, incluidas las venas. En la disautonomía asociada con el POTS, esta regulación se ve alterada, lo que mantiene las venas dilatadas. Con el tiempo, esta condición puede provocar insuficiencia venosa crónica en las piernas y congestión venosa pélvica.
Estudios clínicos recientes han aportado mayor claridad sobre esta relación. Esto es lo que indica la investigación:
- La investigación demuestra que la mayoría de los pacientes con POTS también presenta insuficiencia venosa en las extremidades inferiores, lo que sugiere que no se trata únicamente de un problema del sistema nervioso, sino también un problema circulatorio.
- El 69% de los pacientes con POTS presenta una compresión significativa de las venas pélvicas (como el síndrome de May-Thurner). Esta obstrucción crea un cuello de botella, obligando a la sangre a acumularse en la pelvis y las piernas.
- Estudios de casos muestran que pacientes con POTS que no respondían a los tratamientos habituales experimentaron una mejora significativa de sus síntomas tras recibir tratamiento venoso.
- Se ha demostrado que el tratamiento de la insuficiencia venosa pélvica ayuda a aliviar los síntomas del POTS, incluyendo la reducción de desmayos y taquicardia.
¿Por qué existe esta conexión?
Todo se reduce a cómo el cuerpo maneja la gravedad y la circulación. Cuando las venas tienen dificultad para devolver la sangre al corazón, el sistema nervioso debe trabajar en exceso, y ahí comienzan los síntomas compartidos.
Desglosemos el proceso:
- Acumulación venosa: cuando las válvulas fallan, la gravedad predomina. La sangre permanece en las piernas, dejando al cerebro y al corazón con menos sangre oxigenada.
- La triple conexión: muchos pacientes presentan un diagnóstico triple de POTS, IVC y síndrome de Ehlers-Danlos (EDS). Los trastornos del tejido conectivo hacen que las paredes de las venas sean más "elásticas", facilitando el fallo de las válvulas.
- El círculo vicioso: el POTS provoca intolerancia al ejercicio -> la reducción de la actividad física conduce al debilitamiento muscular -> la "bomba muscular" de la pantorrilla (que impulsa la sangre hacia arriba) se debilita -> se acumula más sangre -> los síntomas del POTS empeoran.

Autoevaluación: ¿podría presentar ambas condiciones?
Muchas personas con POTS asumen que todas sus molestias se deben únicamente al POTS. Esta lista puede ayudar a identificar si la salud venosa también podría estar influyendo.
Síntomas en piernas y pelvis:
- Varices o arañas vasculares visibles
- Piernas pesadas, cansadas o doloridas que mejoran al elevarlas
- Piel morada o moteada en las piernas al estar de pie
- Dolor o pesadez pélvica crónica.
- Hinchazón que mejora por la noche y reaparece durante el día.
Impacto en la vida diaria:
- Dificultad para permanecer de pie en la ducha debido a fatiga extrema
- Las medias de compresión reducen notablemente la frecuencia cardíaca
- Actividades como ir al supermercado o estar de pie para cocinar resultan casi imposibles
Resultados:
- 4 a 8 marcas: probabilidad moderada; se recomienda considerar una evaluación de la salud venosa.
- 9+ resultados: Probabilidad alta: el tratamiento venoso podría mejorar significativamente la calidad de vida.
Opciones de tratamiento y manejo
El mejor enfoque para tratar el POTS y la IVC es integral, combinando cambios en el estilo de vida con tratamientos médicos aprobados.
Estilo de vida y cuidado en el hogar
- Terapia de compresión: las medias de compresión de grado médico ayudan a evitar que la sangre se acumule en las piernas, apoyando tanto a las venas como al control de la frecuencia cardíaca.
- Hidratación y sal: aumentar la ingesta de líquidos y sal (bajo supervisión médica) puede ayudar a expandir el volumen sanguíneo.
- Ejercicio en posición reclinada: significa hacer ejercicio sentado o semirecostado. Remar o nadar son excelentes opciones, ya que fortalecen las piernas sin el efecto de la gravedad al estar de pie.

Tratamientos venosos mínimamente invasivos
Si se diagnostica IVC, existen tratamientos mínimamente invasivos que pueden cerrar permanentemente las venas dañadas y redirigir la sangre hacia venas sanas. Estos procedimientos se realizan en el consultorio y requieren poco o ningún tiempo de recuperación:
- Ablación por radiofrecuencia (RFA) o Ablación Láser endovenosa (EVLA)
- Escleroterapia para venas más pequeñas
- VenaSeal™ o Varithena® (adhesivos o espumas médicas)
Próximos pasos
¿Listo para explorar si la insuficiencia venosa podría estar contribuyendo a los síntomas del POTS? No tiene que afrontar esto solo. En Metro Vein Centers, nuestros especialistas certificados comprenden la conexión entre el POTS y la salud venosa, y pueden evaluar si un tratamiento venoso específico podría ayudarle a encontrar el alivio que busca. Programe su consulta gratuita hoy mismo.
Referencias
- Clínica Cleveland: Síndrome de taquicardia ortostática postural (POTS).
- Clínica Mayo: Síndrome de Ehlers-Danlos.
- NIH: Ablación venosa por radiofrecuencia para el alivio sintomático del síndrome de taquicardia ortostática postural: serie de casos.
- NIH: Hallazgos por imagen de insuficiencia venosa pélvica en pacientes con síndrome de taquicardia ortostática postural.
- NIH: Presentación de síntomas y acceso a la atención médica en pacientes con síndrome de taquicardia ortostática postural: el papel del sexo (hombres y mujeres).
Preguntas frecuentes
Sí. En muchos pacientes, cerrar las venas con fugas reduce la cantidad de sangre acumulada en las piernas, lo que facilita el mantenimiento de la presión arterial y puede disminuir la frecuencia cardíaca en reposo.
En el POTS, las venas pueden estar estructuralmente sanas, pero los nervios no les indican que se contraigan adecuadamente. En la IVC, las válvulas dentro de las venas están estructuralmente dañadas.
El EDS afecta al colágeno, que funciona como el “pegamento” que mantiene firmes las venas. Cuando una persona presenta EDS, las venas son más propensas a estirarse y desarrollar IVC, lo que a su vez empeora los síntomas del POTS.
Sí, la terapia de compresión es el “estándar de oro” para ambas condiciones. Ayuda a empujar la sangre hacia arriba, apoya las válvulas dañadas y mantiene una mayor cantidad de sangre disponible para el corazón y el cerebro.

Dr. Hugh Pabarue
El Dr. Hugh Pabarue, MD, DABVLM, es un médico y especialista en venas con doble certificación y con más de 15 años de experiencia ayudando a los pacientes con sus afecciones venosas y vasculares.
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